Capítulo 71. Cara a cara
Al día siguiente, Mikhail dejó de lado cualquier otra obligación y fueron juntos al médico para chequear que todo marchara bien con el embarazo.
Él, el hombre que parecía de roca sólida, tenía tanto que perder ahora, que nuevos miedos surgían en su interior.
Necesitaba asegurarse de que su esposa y los bebés estarían bien.
Por eso mismo, no sólo la acompañaba al hospital como un devoto padre y esposo, informándose acerca de su salud y la de sus retoños, si no que también se encargó de orquestar