Capítulo 73. No quiero tu dinero
Demian entró en la mansión Kasparov como un espectro, amparado por la noche oscura.
Estaba de suerte. Los mejores guardias habían salido con la comitiva que acompañaba a Agnes, seguramente por temor a un ataque.
Sin contar con que su rival también se había llevado a algunos de los suyos para un operativo que requería precisión.
Mikhail seguía sin regresar, por lo que sospechaba que Boris Kiev, aún habiendo muerto, le había dado problemas, tal como le prometió cuando lo ayudó a escapar de prisió