Cuidado con la gata que trepa.
—Sí, Scarlet. El CEO. Ese jefe que no saluda a nadie, que camina por los pasillos como si flotara sobre oro... y ahora, de la nada, quiere hablar contigo. ¿Por qué será? —La voz de Claudia destilaba veneno con cada sílaba—. Solo te recuerdo algo: tú debes darle reportes a Leo. Él es tu jefe directo. No sé cómo conociste al director ejecutivo, ni quiero imaginar qué hiciste para llamar su atención, pero no te atrevas a pensar que por ser tan puritana vas a escalar al cielo. A veces las gatas tre