Acoso premium.
—Scarlet Emilia Simón, te casas o me ves morir. Decídete ahora mismo. ¿Qué harás? —espetó su madre con la teatralidad de una telenovela venezolana, llevándose la mano al pecho como si fuera a desplomarse allí mismo.
Scarlet apretó los puños, los dientes… y las ganas de gritar. Temblaba como una tetera al borde del hervor, conteniendo una furia que le chispeaba por los poros.
—Ya basta, madre. Estoy cansada. ¡Harta! —exclamó al borde del colapso—. Hoy no me voy a casar por tu capricho, ni aunque