Capítulo 11 —El peso que nadie ve
Narrador:
Lucía se encerró en su habitación apenas pudo. No encendió la luz. No se cambió. Solo se dejó caer en la cama y sintió ese temblor bajo la piel que no la dejaba respirar.
No podía seguir así. No podía seguir un segundo más dentro de esa casa sin sentir que iba a romperse.
Tomó el celular con manos torpes y buscó el nombre de su madre. La voz al otro lado sonó cálida, sorprendida:
—Lucía, ¿todo bien?
Lucía cerró los ojos.
—Mamá… necesito volver a casa u