Mi madre y yo bajamos del taxi y entramos rápidamente al hospital, la recepcionista nos envía directamente a la habitación veintitrés donde mi padre ya se encuentra estable y en recuperación. Corremos por los pasillos del hospital hasta llegar allí donde dos policías cuidan la puerta y nos impiden el paso.
—Soy Lara Zchwat, su esposa y ella es mi hija —les explica mi madre para que nos permitan pasar.
Uno de ellos abre la puerta y suelto el llanto cuando veo a mi padre conectado a tantos equipo