Capítulo 47.
Elisa abre los ojos y se encuentra en un lugar oscuro y húmedo por lo pegajoso que siente que se pega en todo su cuerpo.
Ella nota que hay varias mujeres lobas rodeándola de manera que no la dejan ver más allá.
A lo poco que alcanza a distinguir, nota que están muy sucias, descuidadas y algunas tienen muestras de hambre y desnutrición.
¿Dónde estaba? ¿Una especie de prisión? ¿Por qué eran tantas? ¿Que habían hecho ellas para estar aquí?
“¡DESPERTÓ! ¡ESTÁ DESPIERTA! ¡YA DENNOS COMIDA!” Todas co