23. El tiempo no está de tu lado.
Lo miro fijamente, evaluando cada palabra. No es la primera vez que alguien menciona la posibilidad de quitar a Vicente del tablero, pero la mayoría no vive lo suficiente para hacerlo. Sin embargo, este hombre no parece estar bromeando. Y ahí es donde la intriga se vuelve peligrosa.
—¿Y qué sacas tú de todo esto? —pregunto, inclinándome ligeramente hacia él, dejándole saber que no soy tan fácil de convencer.
Él sonríe de nuevo, esa sonrisa calculada y perfecta.
—El poder siempre encuentra