22. No si lo eliminamos del juego.
Mientras me preparo para el día, mis pensamientos no se alejan de Vicente. A pesar de sus amenazas, su control, y sus intentos de protegerme de todo y de todos, él sabe tan bien como yo que nunca podrá mantenerme completamente a salvo. No es por falta de poder, sino porque no puede protegerme de mí misma.
Durante el día, reviso mi celular un par de veces, pero Vicente está notablemente silencioso. Casi puedo sentirlo mordiéndose las uñas en algún rincón oscuro, furioso por lo que pasó anoche pe