137. El celular suena al amanecer.
Antes de que pueda responder, la puerta del penthouse se abre de golpe. Luca se gira justo a tiempo para ver entrar a tres hombres. Mis hombres. Ellos no necesitan presentaciones, ni disculpas. Vienen a cumplir una orden.
—Valeria, ¿qué estás haciendo? —pregunta Luca, pero ya sabe la respuesta.
—Lo que tenía que hacer desde el principio, —respondo, alejándome de él mientras mis hombres lo rodean—. Elegí mi bando. Y no eres tú.
Luca intenta resistirse, pero sabe que está acabado. Los hombres que