RAQUEL
No estoy tan lejos de la mansión Villafranca. El jefe de seguridad de Andy me ayudó mucho desde que tuvimos el accidente y quedó en coma. Ahora que mi marido me desprecia y no me recuerda, siente mucha pena por mí y ha prometido ayudarme. Claro que primero me consultó si yo estaba de acuerdo y yo, con mucho gusto, acepté su ayuda. Prácticamente, lo veo como a un padre, ese padre que nunca conocí.
Él me informó que Andy aceptó que yo trabajara en la clínica. Me siento muy feliz porque qui