Andy no se ha despertado de un coma inducido, el cual lo mantiene estable en su clínica. Estar sin él es muy difícil porque yo no tengo otro familiar a quien acudir y siempre he quedado con el miedo de que a mi hijo le pase algo si lo dejo con las niñeras.
A diario voy a visitarlo y le hablo de cómo han sido estos dos meses sin él. El doctor dijo que el veneno que mi malvada madre le dio fue muy fuerte y que esa dosis pudo haberlo enviado al cementerio si no hubiese recibido atención a tiempo.