Andy está detrás de la puerta, desesperado porque no le respondo cuando me habla. Me pide que, si estoy cerca de ella, que me aleje porque la derribará con una patada.
—Dame un momento, por favor. —Pido.
Necesito recomponerme antes de enfrentarme a él.
Finalmente abrí la puerta. Sonreí y le hice saber que me había quedado dormida en la bañera hasta que su voz me despertó. Él me regañó por ser descuidada y así acabó su preocupación.
Ya estábamos en la cama listos para dormir cuando decidí que er