Fue muy perturbador para mí, ver cómo torturaban a Brenda para que confesara todo lo que nos había hecho. Le pedí a Andy que me llevara de regreso a casa, pero él se negó aduciendo que, mientras esa mala mujer no confiese que el bebé en su vientre es de otro hombre, no nos iremos.
—Brenda, por favor, colabora para que ya no te hagan daño. —Supliqué casi al borde del llanto. Sentía pena por ella, pero cada vez recordaba que ella había enviado a secuestrar a mi hijo y se quedó en casa como si nad