Es día lunes y estamos de regreso en la ciudad listos para comenzar una nueva semana de trabajo. Hasta el momento, Brenda no sospecha nada sobre nosotros, ella se mostró preocupada por la salud del bebé y le hice saber que ya todo se había normalizado.
—Cariño, será mejor si contratamos dos niñeras para que cuiden mucho mejor a nuestro hijo. —Propuso Andy, entrando en mi consultorio.
—Tienes que tener cuidado en cómo me tratas, Andy. Te recuerdo que nadie sabe que estamos casados. Por cierto, y