El día de la audiencia amaneció gris, con una luz apagada que parecía filtrarse con cautela entre los edificios. No era una metáfora consciente; simplemente así se presentaba el mundo esa mañana. Me vestí despacio, eligiendo ropa cómoda, casi neutra, como si no quisiera distraerme de lo importante. No buscaba parecer fuerte ni frágil. Solo quería estar.
El trayecto hasta el edificio judicial transcurrió en silencio. Observé a la gente en la calle: alguien apurando un café, una pareja discutiend