138

La mañana siguiente no trajo ninguna revelación, y eso, curiosamente, fue un alivio. Desperté con la sensación persistente de haber cerrado una puerta, aunque no pudiera señalar exactamente cuál. El cuerpo respondió antes que la mente: me levanté sin esa presión conocida en el pecho, como si el aire circulara con un poco más de libertad. Preparé café, abrí la ventana y dejé que el ruido de la calle entrara sin filtrarlo. Ya no necesitaba protegerme de cada estímulo.

Los días posteriores se orga
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP