89. Pasos Hacia el Hogar
Esa mañana, el cielo se veía despejado, sin rastro de niebla. El hospital se sentía más vivo, con el sonido de los pasos de las enfermeras, el suave aroma a antiséptico y la luz del sol que atravesaba los grandes ventanales del pasillo, creando un ambiente cálido y lleno de esperanza. En la habitación, Angie estaba sentada en el borde de la cama, vestida con ropa de calle. Su rostro se veía fresco y tenía una suave sonrisa en los labios.
Dafe estaba ocupado guardando pequeñas cosas en un bolso.