95. Deudas Pendientes
La lluvia acababa de cesar cuando Dalton contemplaba el cielo vespertino desde la ventana de su estudio. El cielo era de un color gris plateado y un aire frío se filtraba a través del cristal. El hombre estaba de pie con las manos en los bolsillos, observando la calle que comenzaba a llenarse de coches que volvían del trabajo.
Pero sus pensamientos no estaban tranquilos. Desde que Dafe y Angie habían venido esa mañana, su corazón se sentía más pesado. El nombre de Brian resonaba continuamente e