Giselle
Mientras bajo en el ascensor le lanzo una discreta mirada a Nathan, quien a su vez observa a su asistente con el ceño fruncido y bajando mi rostro para ocultar mi sonrisa, espero pacientemente a que lleguemos al subterráneo.
Desde esta mañana cuando acepté acompañar a la rubia al teatro, mi esposo se la ha pasado rumiando cada vez que nos encontramos, buscando cualquier excusa para evitar que salga con su asistente, pero haciendo caso omiso, ahora me encuentro con una animada Scarlett