El té verde se enfrió frente a Olivia, intacto. Las palabras de Isabella giraban en su mente como cuchillas en un torbellino. "Para proteger su acuerdo contigo a toda costa." El eco era ensordecedor.
Regresó a su oficina en piloto automático. Sonrió a Chloe. Asintió a un colega en el pasillo. Pero por dentro, todo era estática. La semilla de duda, diminuta y venenosa, ya había encontrado la grieta perfecta en su confianza: su propia inseguridad.
Se sentó en su escritorio, mirando sin ver la pan