Tessa
Me deslicé lentamente, de forma casi imperceptible, siguiendo el borde de la encimera. Mientras mi mente buscaba desesperadamente una forma de escapar de ella. Necesitaba un plan, uno que mantuviese ese enorme cuchillo alejado de mi cuello, si es que eso era posible.
—No tienes por qué hacer esto —, dije intentando ganar tiempo —simplemente puedo desaparecer, ya lo hice una vez y podría volver a hacerlo. Te juro que nunca volverían a verme. Entre Cameron y yo, ya no hay nada.
—¡Mientes!