Tessa
La paranoia comenzó cuando me registré en el Ritz pasadas las tres de la mañana, luego de salir del departamento de Cameron. De haber imaginado lo que me esperaba, probablemente me habría quedado allí. Pero, era lo suficientemente obstinada para largarme y sufrir las consecuencias por mi cuenta. Así que, luego de trabajar hasta las diez de la mañana en el informe en el cuarto. Decidí tomar la mochila, la laptop y bajar a continuar mi trabajo mientras tomaba algo de desayunar en el bufete