Tessa
Bianca, me dio la espalda y caminó a paso firme. Sacó el móvil de la chaqueta, antes de marcar un número, llevándoselo a la oreja. De inmediato mi móvil comenzó a sonar.
—Llegas veinte minutos tarde. —Me dijo, dando un vistazo hacia todas las direcciones, para comprobar que nadie nos estaba siguiendo.
—Lo sé, fue una noche movida. He estado en urgencias con mi novio hasta la una de la madrugada. —Sisee, molesta. Ya ni siquiera estaba segura de que fuese mi novio.—Por favor súbete de una v