Cameron
Aparté a Tessa, justo a tiempo, antes de que el puño de mi hermano se estrellase contra mi nariz.
—¿QUÉ HAS HECHO? —La voz de Alex resonó muy fuerte en el silencio del estacionamiento, inmediatamente después de encajarme el primer golpe. —¡Me diste tu palabra! No creí que fueses capaz de caer más bajo aun. ¡No te importa nada, ni nadie! —Alzó la voz.
Sentí el sabor metálico de la sangre en la boca y escupí hacia un lado.
Mi hermano estaba fuera de sí, y al ver que no respondía, empujó