Capítulo 37

Esa noche me costó trabajo quedarme dormida, tenía mucho que asimilar. Abrí los ojos y me puse de pie para buscar una manta porque sentí frío, caminé hasta el ropero que contenía las mantas y entonces me di cuenta que mis pies no tocaban el piso, miré hacia mi cama y mi cuerpo yacía profundamente dormido, por un momento sentí miedo, pensé que estaba muerta, pero pude ver que mi cuerpo respiraba ¿Qué me estaba pasando? Caminé hacia la puerta e intenté abrirla, y mi mano atravesaba la madera como
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