Los tres estamos guardando nuestras pertenencias en la cajuela de un auto deportivo de alta gama, es el préstamo que le hizo Dulce a Armando.
-Dice Marco que lo cuides mucho, pero por mí, si te lo quieres quedar, regalar o donar a alguna obra pública, hazlo... –dice Dulce mientras le entrega las llaves a Armando.
Armando nada más se ríe de las crueles intenciones de su hermana. Todos nos despedimos de abrazo de las hermanas y de mano de los integrantes del servicio, todos han sido amables con n