Antes de entrar, Evans me preguntó por qué le decían "Furia" a Garret. Me reí de buena gana. -Elías es muy explosivo a veces, se vuelve muy furioso je je je-, le advertí entre risas.
-¡¡¡Qué maravillosa sorpresa!!!-, se emocionó Garret apenas me vio entrando a su oficina. Me estampó un besote en la mejilla y luego ¡pum! miró a Evans. La doctora se admiró de los ojos amarillentos, la mirada cánida y el porte muy sensual de él, fornido y majestuoso, como todo alfa y Elías a su vez quedó eclipsa