Hice un un boceto de la cosa que había visto en mi dormitorio y que lanzó por los aires a Manson. Soy buena dibujando y la gráfica me resultó muy exacta. La policía no me había creído la historia de la bestia y la tesis que manejaban ellos era que Tobías se suicidó y lo que salía en la prensa resultaba simplemente, mero escándalo con el afán de vender. Morbo periodístico, decían, incluso los agentes.
Esa tarde visité a la doctora Heather Evans. Yo estaba demasiado prendada de esas fantasía