En medio de esa vorágine de noticias y violencia que asolaba al país, tuve una buena nueva desde Europa: ¡¡¡Alessia estaba embarazada!!! Ella misma me llamó de madrugada desde Sofía. Yo dormía apaciblemente cuando timbró mi móvil en forma insistente. -Son las tres de la mañana, Alessia, eres bien inoportuna-, estaba yo somnolienta y bostezaba remolona.
-Aquí ya es de día, je je je-, reía hecha una fiesta mi amiga. No me fue difícil adivinar que me tenía una buena noticia. -¿A qué se debe e