La teniente Harrison realizó, entonces, un gigantesco operativo en las calles de la ciudad para atrapar a los satánicos. Lo primero que hizo fue una requisa en el diario "El Iluminado" llevándose los apuntes, los cuadernos, el disco duro del ordenador de McCloud y además ordenó abrir su casillero donde guardaba sus efectos personales, con el fin de reunir información clave de ese clan hambriento de sangre y que veneraba a los vampiros. Así obtuvo direcciones de los tipos que integraban esa sec