¿Se acuerdan del hombre del cuchillo grande que me atacó en un grifo cuando buscaba a la fiera? Lo encontraron muerto, hecho trizas, en un descampado, pasto de los perros hambrientos y de las numerosas ratas que pululan esa zona de los suburbios de la ciudad, en medio de un gran charco de sangre. Cuando llegué al diario iniciando mi jornada de trabajo, después de dos reparadores días de descanso, encontré a Hill malhumorado y con la cara de pocos amigos, dando bufidos en su oficina, igual