-¿Qué es lo que sabes tú de todo esto?-, me miró fijamente Trevor, tratando de adivinar lo que había en mis ojos y que información le habría traído a su despacho. Harrison ya había advertido al capitán que yo era muy acuciosa en cuanto a recabar datos fidedignos sobre crímenes de diversa índole. -Esa mujer tiene alma de detective, debió ser policía en vez de periodista-, le dijo incluso Harrison riéndose. Por eso Trevor estaba preparado cuando me tuvo al frente en su despacho.
-Hablé con