Mundo ficciónIniciar sesiónRegresamos de la pista de baile, y debo admitir que bailar con Fernanda es casi tan excitante como besarla y hacerle el amor. Su cuerpo en contacto con el mío, mi mano alrededor de su cintura, y sus movimientos de cadera me han hecho perder la cabeza, tanto que si no fuera por Emma que le pidió que la acompañara al baño, hubiera sido yo quien la arrastrara allí y cogido en esos pequeños cubículos.
-Disimula mejor. – dice Loga







