El jate empezó a andar, así que Will y yo fuimos al último piso, para poder ver la vista desde ese lugar. Los dos nos paramos enfrente de unos barandales, mientras él se posaba detrás de mí y observábamos como el mar se movía, mientras que el viento nos golpeaba con calidez. Estaba enamorada, estaba extasiada, estaba loca de amor, mientras que William besaba mis hombros. Los dos estábamos parados enfrente de esta hermosa vista juntos. De pronto, Will toma de mi cara para besarme románticamente