Siete meses después.
Todo había cambiado, Will había dejado de ser el presidente de la empresa Ferguson. Mi hermana se había ido a Londres a estudiar, mientras que mis padres se fueron a vivir con Susana a la mansión Fernández. Susana encontró unos verdaderos amigos en mis padres, mientras que Tom abrió su propia empresa de ropa elegante, dejando de malgastar su dinero en malos negocios y mandando dinero, para que a mi pequeña hermana no le faltara nada en Londres.
David había vuelto a particip