—Teníamos meses de no dormir juntas… —Leyla ya estaba en mi casa; la había invitado para que me acompañe estos días que estaría en reposo. —La vamos a pasar genial estos días, vamos a tomar tanto que quedaremos inconscientes. —Ella estaba sentada en uno de los sillones de mi habitación, mientras que yo estaba en mi cama.
—Leyla, se supone que te llamé para que vinieras a cuidarme, no para terminar de matarme.
—No seas dramática, ya era necesario pasar tiempo a solas, me has abandonado...
—¿Yooo