—¡Estás loco, Ethan Fox!
Ethan soltó una carcajada y se alejó.
¡Maldito imbécil!
—No me iré, no te dejaré sola acá; además, falta para terminar el informe. —A pesar de que no quería que Ethan se quedara conmigo, no podía negar que sí necesitaba de su ayuda y que si lo hacía sola, incluso no podía llegar a terminarlo. —Así que acomódate, porque faltan unas cuantas horas más.
Los minutos pasaron, al igual que las personas; poco a poco todos fueron dejando sus puestos y la oscuridad era más no