Valentina
Tres cosas que odio de los espejos: reflejan todo, no mienten y están en todas partes.
Este en particular estaba en el baño de la universidad. Mis caderas anchas apretadas contra unos jeans que esta mañana me subieron con más esfuerzo del habitual. Mi estómago redondeado debajo de una blusa holgada que compraba dos tallas más grande para que nadie notara lo que había debajo. Mis brazos gruesos que nunca metía en camisetas sin mangas aunque hiciera cuarenta grados afuera.
Talla XL. Las