Leyla
Vivir con Noha Hall era como convivir con un manual de reglas con piernas.
Desde que llegamos a América, el apartamento que yo consideraba mi refugio sagrado se había convertido en un campo de batalla silencioso. Mis cosas de un lado, las suyas del otro. Mi desorden contra su obsesión por el orden. Mi música a todo volumen contra su necesidad enfermiza de silencio después de las nueve de la noche.
—Esto es tu castigo por venirte de Australia —me dijo esa tarde, mientras acomodaba sus cami