Todavía pérdida entre gemidos y suspiros Gabriel hizo que se levantara junto con él guiándola en el cambio de posición hasta que quedó de espaldas a él apoyando sus manos sobre la cama mientras él se deleitaba con el magnífico espectáculo que le ofrecía el bien formado cuerpo femenino en esa posición, se terminó de quitar la ropa que le quedaba puesta, mientras la ansiedad volvía a apoderarse de Elena que sabía que aquello solo había sido el comienzo de una noche muy intensa... Sin aviso ni pr