Gabriel estaba de pie en la cubierta, observaba pensativo la hermosa puesta del sol en el horizonte, había invitado a Elena a conocer una de sus grandes pasiones; el Freedom... Un yate de lujo de treinta y seis metros de eslora en el que le gustaba viajar por el mar cuando sentía que debía alejarse del mundo. Habían pasado varias semanas desde aquella conversación con su madre en la que aseguró que todo estaba y estaría bien para ellos, durante los días sucesivos así fue. Se había dedicado a se