Mundo ficciónIniciar sesiónEn cuanto llego a la oficina, la señora Fabiola me entrega el número de Alissa, sonrío como si fuera un niño al que le adelantaron el regalo de navidad y cumpleaños de una vez. Guardo su número y le escribo de inmediato.
“Quiero que vuelvas a trabajar aquí.”
Sin esperar respuesta, continúo trabajando, ahora más animado, algo que no sentía desde hace mucho tiempo.
Llaman a la puerta, mi herma







