Mundo ficciónIniciar sesiónEstamos llegando a la consulta de la doctora, luego de más de un mes que naciera nuestro pequeño Ángello. Lo hemos dejado con Pía, para que ella lo cuide mientras atienden a mi esposa, sin la presión de que lloré en la consulta.
La ayudo a bajar del auto y entramos al hospital, ella está contenta, porque ya se siente mucho mejor, mientras que yo me muero de ganas de que ya me den pase para perderme en ella, nueve semanas sin poder hacerl







