Los papeles se desdibujaban frente a sus ojos. Las transacciones, las facturas, los informes... todo palidecía ante una idea que se enraizaba en su mente con la fuerza de un veneno: la muerte de sus padres no fue un accidente.
Él siempre lo había creído. Un trágico vuelco en un camino de montaña. Pero ahora, escuchando la maldad calculada de Esteban y la despiadada ambición de Ricardo, la duda era un gusano que roía su certeza. ¿Había sido realmente el destino? ¿O fue otro "obstáculo" eliminado