— Buenas noches José, pasa adelante. —
— Buenas noches Yulia, si estas tan hermosa como siempre, te traje este ramo de flores de tu misma especie y aroma. — Le digo entregándole un ramo de rosas rojas y una caja de bombones de chocolates de cacao de los mejores con una carta de regalo que tiene timbrado su nombre y siento que mi corazón salta fuerte entre mi espalda y pecho.
— Gracias José, están preciosas. — Exclama dándome un beso en la mejilla que me sabe a gloria. — Siempre atento y cortés