Pasan pocos días y a Rubén le dan de alta, con un mejoramiento muy rápido, aunque no puede caminar todavía. Anda con dos personas que han trabajado con el haciendo fechorías y en un vehículo nuevo que su padre recientemente le ha regalado se dirige por un camino poco transitable para hacerle una visita a alguien que tienen cautiva y clama por su libertad.
— Tenemos casi dos horas rodando por esta carretera y al fin es que llegamos, tenía dos meses que no venía a verla y ustedes me dicen que han