— Se han cumplido los setenta días señor Camaripano y en verdad que su hijo, aunque demuestra una leve mejoría hay que tenerlo aislado por sus impulsos de agresividad, se ha dado a la tarea de controlar su ira por momentos para acercarse a quien no le gusta y cuando está cerca atacarlo de forma muy ceñida, aquí atacó a tres pacientes hiriéndolos de gravedad, no lo remito a un manicomio por su insistencia y su excelente remuneración debajo de cuerda. —
— Gracias, muy buen medico es usted, inteli