En ese preciso instante están sonando las campanas y sin dar tiempo a que sigamos escuchándolas, hacemos una pausa en nuestros firmes y flemáticos pasos para caer desde lo más alto de la iglesia la estatua del Ángel Moroni quitándole la vida en el instante a esa mujer misteriosa que ha llegado gritando súbitamente.
Todos están atónitos e impactados por lo sucedido, se escuchan gritos despavoridos y penetrantes para luego comentar esa desgracia que al parecer es un accidente. Los recién casados