No me voy a casar con Vera.
Punto de vista de Adrián
El día de la boda llegó demasiado pronto. Apenas pude dormir, la cabeza dándome vueltas con pensamientos que no quería enfrentar.
El cuerpo me pesaba, como si hubiera ido arrastrándome durante horas, y ahora ya estaba aquí.
Los equipos de estilismo empezaron a llegar temprano. El ático se veía diferente: flores, cintas, decoraciones… todo listo para esta… boda.
Me quedé de pie mientras me vestían como a una marioneta. Ni siquiera me reconocía en el espejo. El traje, el